martes, 5 de enero de 2016

Pesadilla
















El final del camino descubre una puerta cerrada,
voz, piel, sonrisa y lágrimas, agitación y sosiego,
espera y silencio, alucinaciones de amor, llaves inservibles.

Parada frente a la esperanza invoqué tu nombre,
porque con el abrí ventanas donde me escurrí alguna vez
para verte de lejos, y con suerte llegara a mí el perfume de tus flores.

Acceso denegado, no conspiró el universo a mi favor.
Llaves y ofrendas quedaron frente a tu puerta,
sin molde ni magia para conquistar entrada, es grande el dolor.

Alforja vacía, alegría desvanecida, tu imagen perdida, alas rotas.
Pesadilla al fin, la puerta del amor no existe y tú no eres real.
Camino seguro, portal abierto, soledad en mi despertar.


viernes, 26 de diciembre de 2014

Noches del Corazón



           Muda  el  corazón  en                               el   silencio  de  la
    noche. Guarda en sus gavetas                la  coraza,  guarda también 
 las horas y  el mañana.   Escucha          su  historia  en el  eco   de  sus  
 latidos,  observa  con  ojos  cerrados  y  llora  su  camino. Examina  sus
   motivos,  reconoce  su  sentido,  pero  suspira  su  existencia  de bra-
     zos  caídos.  Suprime su  risa  y  su arrojo diurno, porque desnudo
         en  el  desierto nocturno, está de más su antifaz para revelar
              su luto. Sabe de plenitud de amores engendrados pero
                     clama el fruto del amor sembrado. Abraza el frío
                            de  su  almohada y  acaricia el  bulto  de    
                                 sus sábanas, y piensa… otra noche 
                                             de   lecho  vacío  me
                                                        aguarda.

No me cambie


No me cambie,
porque sus besos me salvaron en el desierto,
porque su pecho activó mis sentidos invernados
y sus canciones hicieron crecer mi cabello
para dejarlo llegar hasta el centro de mi universo.

No me cambie,
porque su mirada seduce a la mujer enervada,
porque sus labios insinuaron al deseo reprimido,
y sus manos removieron con ímpetu mi entereza
para disfrutarlo en la gracia de mi originario libido.

No me cambie,
porque su presencia desgarra el gris de mi cielo,
porque sus pensamientos enamoran mi razón,
y su corazón gana todas las batallas a mi negación
para transitar libre, por una felicidad de dos.

No me cambie,
porque pensarlo dibuja mi sonrisa al amanecer,
porque saberlo cerca enciende mis mejías
y aviva la esperanza del amor como regalo de vida,
para  compartirlo con usted todos los días.

lunes, 26 de mayo de 2014

Baila Conmigo

                                                                        


                                                                        Baila conmigo esta balada que
                                                escribió el destino, subliminal tu nombre y el
                                        mío, en cada fragmento. Imán con porte furtivo de suave 
                                   ritmo, que nos une en el abrazo que esperaron nuestros años,    
                              sin imaginarlo… en silencio… necesidad a gritos, ya sin el hábito del 
                           tiempo. Baila conmigo sin grilletes en los pies, porque el momento recla-
                          ma libertad para crear cóncavo y convexo con nuestros cuerpos, incitados
                         por la perspicacia de su lenguaje sereno. Tus manos en mi cintura y mi ca-
                           beza en tu hombro simplifican el mundo  en este  espacio compartido,
                            que aviva el deseo y estremece nuestro aliento. Eterna la melodía o e-
                                ternas las ganas de parar el reloj, mueren los pretextos para sepa-
                                     rarnos  y ser dos, porque en la distancia nuestro alivio será el
                                            recuerdo. Baila conmigo esta balada que el destino 
                                                    escribió, en esta quimera donde los enamo-
                                                                        rados somos tú y yo.

sábado, 19 de abril de 2014

Te escribo a ti



Te escribo a ti, que tienes el perfil justo del amor verdadero.
Sin rostro, sin piel, con un corazón que espera enamorado, por mí.
Los días pasan, y la espera se hace larga para detenerme frente a ti,
y saber que eres el hombre que nació para escribir mi final feliz.

 
Te escribo a ti, amigo imaginario de mi alegría y mi esperanza,
Porque cuando te encuentre me perderé en un abrazo eterno contigo,
Para hacer pacto de amor con tu alma hasta nuestro último suspiro.
Cambiará el mundo, cambiarán los días, cuando estemos juntos.

 
Te escribo a ti, que concibes poemas cada noche pensando en mí,
Sabiendo que llegará el tiempo cuando los recitarás en mi oído,
Los dejarás prendidos en mi  pecho y me harás tocar  el cielo.
Te responderé cada fragmento y haremos un dueto de amor perfecto.

 

Te escribo a ti, porque las voces del afecto me dicen que existes,
Y parecen cantar melódica armonía cuando te nombran por fe.
Escucharles me hace tomar tu mano en la real distancia del presente,
Que me acerca cada vez más, al goce pleno de tu amor en el futuro.