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Dedicado a mi niña bonita... |
La tarde
está cayendo
y el crepúsculo asoma
a las puertas de un cielo majestuoso.
Dichosa vislumbro un milagro de vida y
alegría,
Una silueta de mujer en la plenitud de
su horizonte.
espejo del tiempo.
contempla el recuerdo
de los caminos que ha recorrido,
derechos o sinuosos, a veces cálidos,
otros fríos, pensando siempre hallar su
arcoíris amigo.
sumándole a las páginas
de su historia, dejando en sus
huellas el sentido de pertenencia,
la búsqueda del propósito y lecciones de vida
que poetizó como estribos en escalones de sabiduría.
que poetizó como estribos en escalones de sabiduría.
puesta del sol,
la femenina silueta descubre
un día más, diciéndole sí a la vida que
de vez en cuando, cobarde, quisiera abandonar,
y que agradece
cuando en la plenitud de su horizonte,
frente al espejo del tiempo, escucha
la poderosa voz de la
naturaleza que le dice “vives, y eres
parte importante de este universo”.